Polariza y vencerás
Algunos opinan que Pedro Sánchez, el actual presidente del Gobierno, lo está haciendo todo mal y realmente no es así. Aunque les parezca increíble, ha sido capaz de encontrar y poner en práctica una fórmula mágica para perpetuarse en el tiempo: divide y vencerás. De este modo, diferenciando dos tipos de partidos en el ala conservadora, derecha y ultraderecha, y creando un muro que los separe del resto de la población española, ha conseguido que los ciudadanos que votan a la derecha se enfrenten entre ellos y que el resto de los españoles denominados progresistas los considere, a unos y a otros, como unos apestados que nunca jamás deberían volver a regentar el poder gubernamental.
Y visto el éxito conseguido por Sánchez durante estos siete años, algunos presidentes autonómicos conservadores están dispuestos a obrar de la misma forma y utilizan esa táctica de la polarización para ver si a ellos también les resulta igual de efectiva. Ahí tenemos, por ejemplo, al gobierno valenciano, que se ha sacado de la manga una consulta lingüística para que las familias elijan la lengua vehicular en la que sus hijos serán educados a partir del próximo curso. Y en esas andan muchas familias, divididas entre las que eligen valenciano y las que eligen español, temerosas todas de que a sus hijos los separen de sus amigos de toda la vida o se queden sin la posibilidad de utilizar los bancos de libros si eligen una cosa u otra. Ahí tenemos también a los equipos directivos, a sus respectivos claustros y a las asociaciones de padres tratando de convencer a unos y a otros para que voten en un sentido o en el contrario.
Visto lo visto, todo parece indicar que la fórmula mágica de Sánchez no va a funcionar en la Comunidad Valenciana. Más bien al contrario, pues la convocatoria de esta votación lingüística va a servir a los partidos de izquierda, ahora más unidos y concienciados que nunca tas la terrible Dana, como arma arrojadiza en las próximas elecciones autonómicas.