Una propuesta para el uso de las lenguas en los centros educativos de comunidades bilingües como Cataluña
- La situación actual en los centros educativos catalanes
Como profesora de lengua, considero que la prohibición de utilizar el español en los centros educativos de Cataluña desde el primer año de escolarización hasta el último, no obedece a un objetivo pedagógico. El llamado modelo del monolingüismo obligatorio en catalán es una imposición que nada tiene que ver con los intereses de aprendizaje del alumno, sino todo lo contrario. Su único fin es político. Es la creación de una comunidad monolingüe en catalán que no comparta una lengua común con el resto de España para así favorecer un proceso secesionista.
Además, en los centros educativos, se imparte una visión distorsionada de la historia en la que Cataluña siempre aparece como la víctima y el Gobierno de España como el culpable.
- La opinión de los organismos internacionales y la de los lingüistas
En el tema de la lengua que conviene utilizar en la enseñanza, los organismos internacionales y los expertos siempre han dicho lo mismo. Por ejemplo:
- La UNESCO, creada en 1953, recoge literalmente el siguiente párrafo: “Es axiomático que el mejor medio de enseñar a un niño es su lengua materna”.
- Asimismo, Noam Chomsky afirma que “la última palabra sobre cómo debe hablarse una lengua la tienen sus hablantes. Ni científicos, ni políticos tienen nada que decir acerca de las fronteras que delimitan a las lenguas.”
- Por su parte, Albert Branchadell, exdecano de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad Autónoma de Barcelona, afirma que “una política lingüística que asuma los principios liberales del respeto a la individualidad no sólo permite la libertad sino que obliga al Estado/Generalidad a crear las condiciones marco para que puedan utilizar libremente cualquiera de los dos idiomas oficiales del territorio catalán. Ha de haber un cambio del centro de gravedad de la política lingüística. No puede ser la lengua catalana, su situación, su marco jurídico ese centro, sino las libertades lingüísticas de los ciudadanos.”
La imposición lingüística del monolingüismo en catalán que se aplica en Cataluña no está avalada por Europa porque carece de lo más importante: la voluntariedad de los padres.
En segundo lugar, es clasista. Provoca fracaso y abandono escolar de los hablantes de lengua española que pasan a ser mano de obra al servicio de la población privilegiada.
Además impide el conocimiento académico de la lengua materna y la movilidad social tanto dentro de la comunidad autónoma como en su relación con el resto de España, pues impone aduanas lingüísticas.
La lengua materna tiene un papel primordial en la educación. La habilidad en el idioma materno es la base del pensamiento y es esencial para introducir otra lengua. Si no se ha completado su aprendizaje, generará dificultades en el acceso a segundas lenguas. Si se elimina y se sustituye por otra lengua en periodos iniciales, no sólo se compromete su aprendizaje lingüístico, sino todos en general. Esta fue la recomendación de los lingüistas expertos en segundas lenguas y que se aplica en todo el mundo.
La “inmersión” precoz, total y obligatoria de Cataluña tiene sólo finalidad política. En realidad, no interesa el conocimiento de la lengua catalana sino la eliminación de la lengua común española y su sustitución. Es asimilacionista.
Este tipo de “inmersión” no es tal. Contradice las tesis de Cummins y Lambert por las que se relacionan el nivel que el alumnado presenta en la competencia de su lengua materna con el aprendizaje de una segunda. Se sustenta en las hipótesis del “Nivel Umbral” y de la Interdependencia. Es decir, el conocimiento asentado de la lengua materna permite el de la segunda, pues actúan como vasos comunicantes y favorecen el desarrollo óptimo de ambas.
Por tanto el interés de la política lingüística de la Generalidad no estriba en conseguir el aprendizaje de la lengua catalana, sino en una inmersión forzosa y en la infravaloración de la diferencia. Su objetivo es eliminar a la otra lengua: la lengua española común e internacional. En ningún caso se le puede llamar plurilingüismo, sino todo lo contrario: glotofagia, lingüicidio o genocidio lingüístico.
La lengua única les sirve asimismo para adoctrinar, manipular los contenidos académicos e influir en el sesgo ideológico de los libros de texto.
- Fundamentos legales por lo que es necesario acabar con el monolingüismo obligatorio en Cataluña
1º. El desarrollo del artículo 3 de la Constitución Española que dice: Artículo 3.1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2º. El art. 6 del Estatuto de Autonomía de Cataluña que dice: Artículo 6.2. El catalán es la lengua oficial de Cataluña. También lo es el castellano, que es la lengua oficial de España. Todas las personas tienen el derecho a utilizar las dos lenguas oficiales y los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho y el deber de conocerlas.
3º. El art 29.1 de la “Convención de ONU sobre los derechos del niño” de 1989 que establece: Artículo 29.1. Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a: c) Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la suya.
- El modelo lingüístico que propone el sindicato de profesores AMES para las Comunidades Autónomas bilingües
Lo mejor para que un niño aprenda un concepto es que se lo expliquen en su lengua materna, es decir, en la lengua que se habla en su casa. Por ello proponenos que se utilice la lengua materna en las etapas de Infantil y Primaria, es decir hasta aproximadamente los once años. En Cataluña, concretamente, se utilizaría como lengua vehicular el español o el catalán y la otra lengua cooficial se impartiría como una materia más.
Como la finalidad de la educación es preparar al niño para su vida de adulto, si ha de vivir en una comunidad en la que se hablan dos lenguas, lo más conveniente es que tenga el mejor nivel académico que pueda en su lengua materna y un conocimiento suficiente de la otra lengua cooficial. Así podrá acceder sin ningún problema al mundo laboral y social de su propia comunidad. Por ello, proponemos que durante los cuatro cursos de la ESO se impartan algunas materias en la otra lengua cooficial. Se empezaría con una materia en el primer curso y luego se aumentaría su número. Debe hacerse de forma progresiva y no siempre en la misma materia, sino alternando materias entre los diferentes cursos. De esta forma se puede alcanzar el vocabulario específico de cada materia en las dos lenguas. De esta forma el alumno lograría adquirir cierta soltura para expresarse correctamente y con naturalidad en la otra lengua.
María José Ibáñez, sindicato AMES
Como bilingüe de nacimiento, y por mi trato diario con inmigrantes, no puedo estar más de acuerdo. La lengua materna debe respetarse y potenciarse en todos los casos; el bilingüismo en territorios como Catalunya, donde se da de forma histórica y natural en tantos ámbitos, no es algo a erradicar, sino a aprovechar por las muchas ventajas que ofrece. Los criterios educativos con base científica deberían primar sobre los intereses políticos de una élite. Y, por supuesto, el respeto y la libertad. En un país de inmigración (creciente) imponer una sola lengua cuando existen dos co-oficiales y vehiculares parece como… intentar poner puertas al mar.