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¿Gestión o indigestión del aula en Educación Infantil?

La gestión del aula es un clásico que siempre está de rabiosa actualidad. En el actual mundo BANI: Brittle (Frágil), Anxious (Ansioso), Nonlinear (No lineal) e Incomprehensible (Incomprensible) se hace más necesario que nunca una revisión y actualización de este tema, de cara a mejorar las competencias de las futuras maestras de Educación Infantil (y las que están en activo), además de las alianzas con las familias para conseguir el máximo bienestar de los principales protagonistas de los aprendizajes en las edades de 0 a 6 años: los niños.
Daniel Piulats ViláMiércoles, 19 de marzo de 2025
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“Si quieres construir un barco, no reúnas a los hombres para cortar madera, dividir el trabajo y dar órdenes. En lugar de eso, enséñales a anhelar el vasto e infinito mar.” (Antoine de Saint-Exupéry, escritor).

Todo comienza con un sueño y madura con paciencia hasta convertirse en realidad. Imagina que eres una maestra y llegas a un lugar con ilusión por conocer a unos niños. El aire fresco del entorno y la naturaleza verde te refrescan el aliento. Al mirar hacia arriba, un edificio acogedor para niños y adultos llama tu atención. Exclamas emocionada: “Este es el lugar donde comenzaremos nuevos viajes juntos con los niños”. Mientras caminas con paso enérgico hacia el edificio, observas los detalles que te rodean. El paisaje natural pero intencionado capta tu atención, y eres recibida por un ambiente armonioso donde todos los seres vivos coexisten con la tierra, las hojas, el suelo y el cielo. Mientras te deleitas con la emoción de lo que ves, una voz te devuelve a la realidad. La voz calmada te saluda con una sonrisa cálida mientras comienzas tu viaje, diciendo: “Bienvenida. ¿En qué puedo ayudarte?”.

Las maestras de Educación Infantil tendrán una carrera profesional increíblemente satisfactoria pero a su vez con múltiples desafíos (entre ellos, la gestión adecuada del aula) en la actual sociedad de la información y del conocimiento. Una profesional de la educación a cargo de enseñar a una clase llena de niños de edades comprendidas entre 0 a 6 años, es importante que sepa cómo mantener un buen ambiente de aprendizaje. Esto ayuda a los niños a focalizarse en lo que están haciendo y aprendiendo, mientras hace más fácil para ella mantener su atención. Consiguiendo el ambiente correcto, también puede ayudar a los niños a sentirse más seguros y animarlos a dar lo mejor de sí mismos.

¿Qué es exactamente la gestión eficaz del aula?

Según Bivona y Williford (2022), la gestión eficaz del aula se define como las prácticas educativas utilizadas por las maestras de educación infantil para impedir o gestionar conductas disruptivas y maximizar la implicación del niño en el aprendizaje.

Sin embargo, esta definición no encaja del todo con los lugares de la Educación Infantil de 0 a 3 años, donde el aprendizaje no está separado del cuidado y ocurre durante todas las horas del día (por ejemplo, durante las comidas y las transiciones entre actividades).

Además, los niños pequeños están aprendiendo cómo ser con los otros en un grupo, mientras navegan en el ambiente del aula (Blair y Raver, 2016; Rosanbalm y Murray, 2018; Jung, 2020).

Reformulando las conductas desafiantes

La conducta desafiante se define como los comportamientos y patrones de comportamiento que interfieren con el aprendizaje de los niños y la relación con los demás (Hemmeter et al., 2008; The National Institute for Care and Health Excellence, 2015).

Los debates sobre la conducta desafiante a menudo se centran en prevenir o detener los comportamientos que los adultos perciben como desafiantes o disruptivos.

Sin embargo, esta definición está centrada en el adulto y no considera que los comportamientos infantiles son una respuesta a su ambiente y transmiten información importante sobre lo que necesitan para ser exitosos dentro de su contexto (Jiron et al., 2013; Kaiser y Rasminsky, 2021).

Los comportamientos pueden buscar ayuda, apoyo, atención o estimulación sensorial y pueden ayudar a evitar algo que encuentren estresante o demasiado difícil (The National Institute for Care and Health Excellence, 2015).

Los niños pequeños son sensibles a los estímulos externos y continúan desarrollando habilidades para comunicar consistentemente sus necesidades y regular sus emociones (The National Institute for Care and Health Excellence, 2015; Whitters, 2020).

Cuando las metas de la gestión del aula cambian de reducir la conducta desafiante a entender la función para encontrar las necesidades infantiles, el comportamiento se reformula como una forma de comunicación (Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning, n.d.; Jiron et. al., 2013).

Observar el comportamiento en el contexto del aula permite a las maestras recoger información sobre qué está o no funcionando con el niño o el grupo de niños en el ambiente actual (Shalaby, 2017).

¿Qué es lo que está pasando con la gestión del aula?

La gestión del aula sigue siendo una debilidad importante en un minoría creciente de escuelas de Educación Infantil. Las aulas de educación infantil son ambientes complejos de aprendizaje y convivencia porque cada niño debe sentirse seguro, tener una oportunidad razonable para aprender y tener un sentimiento de pertenencia (Tal, 2010).

En algunas aulas, algunos niños son impacientes e insistentes cuando se implican en la construcción de bloques, mientras que otros están enfocados en metas mientras construyen un rompecabezas. Las maestras de educación infantil reconocen que los niños no solo difieren en lo que saben y están aprendiendo, sino también en cómo gestionan el aula a lo largo de la jornada escolar (Chen y McNamee, 2011).

¿Qué es lo que piensan las maestras sobre la gestión del aula?

Cuando la mayoría de las maestras de infantil piensan en la gestión del aula, suelen pensar en tratar con los comportamientos difíciles de los niños. La realidad es que la gestión eficaz del aula comienza antes de que los niños entren a su aula y puede prevenir algunos de los comportamientos difíciles antes de que comiencen a darse.

Los comportamientos disruptivos no deben considerarse solo como algo que necesita ser tratado en el mismo momento que suceden para que no interfieran con la instrucción en el aula, sino que deben ser preparados, planificados y mitigados para establecer expectativas y comportamientos que favorezcan el aprendizaje significativo de los más pequeños.

La gestión eficaz del aula te permite crear una comunidad segura que ayuda a desarrollar al niño en su totalidad. Esto te permite generar un espacio que ayuda a los niños en su desarrollo cognitivo, lingüístico, emocional, social y de habilidades motoras, mientras se facilita el aprendizaje y el crecimiento.

Las maestras pueden esperar que ocurran problemas de vez en cuando, como conflictos entre niños o alumnos a los que les cuesta cumplir con ciertas tareas o la disputa por un determinado juguete. Saber cómo gestionar el aula de educación infantil a través de diferentes estrategias puede ayudarlas a manejar exitosamente estos desafíos y prevenir que ocurran problemas más importantes.

¿Qué diferencias hay entre la gestión del aula eficaz y la gestión del aula ineficaz?

La gestión del aula es uno de los factores más importantes en ofrecer educación a los niños (Evertson y Weinstein, 2006; Wang, Haertel y Walberg, 1993). Las investigaciones científicas al respecto han demostrado claramente que la gestión eficaz del aula con estrategias de manejo disminuye y evita conductas disruptivas en el aula (Hawkins, Catalano, Kosterman, Abbott y Hill, 1999; Kellam, Ling, Merisca, Brown y Ialongo, 1998; Walker, Colvin y Ramsey, 1995), aumenta el interés del niño en aprender y mejora el éxito académico y la voluntad de ir a la escuela (Kunter, Baumert y Koller, 2007). Por otro lado, las estrategias ineficaces de gestión del aula causan un descenso en la motivación de los niños y un incremento en las conductas disruptivas en el aula (Jones y Jones, 2004). Entonces, estas escuelas de Educación Infantil deben tomar acciones inmediatas, porque la gestión eficaz del aula forma la base de la eficacia de la enseñanza y el aprendizaje.

¿Cuáles son las metas para la gestión del aula de Educación Infantil?

Los principales objetivos para mejorar la gestión del aula de educación infantil son cuatro:

  1. Establecer relaciones auténticas con las familias.
  2. Examinar sesgos personales y sistémicos con los niños y sus familias.
  3. Trabajar a favor de la comunidad.
  4. Priorizar el bienestar emocional.

Las raíces de la gestión del aula residen en las rutinas diarias y sus conexiones, las cuales sirven como puntos de referencia para el grupo-clase.

Cuando los niños se separan de sus familias, se lavan las manos, escuchan historias, trabajan juntos, comparten comidas, saludan a los compañeros y descansan y juegan, entienden cómo sus necesidades se conectan con la comunidad más amplia.

Las maestras de Educación Infantil juegan un rol clave en este proceso, ya que trabajan para entender y encontrar las necesidades físicas y emocionales de los niños, y generan oportunidades para que cuiden de sí mismos y de los demás.

Las mencionadas profesionales de la educación utilizan las técnicas de gestión del aula para hacer que los niños se sientan física y emocionalmente seguros, atendidos, escuchados, aceptados incondicionalmente y conectados consigo mismos, sus maestras y sus iguales. Esto es parte de la eficacia de la gestión del aula. El período desde el nacimiento hasta los cinco años establece las bases del desarrollo cognitivo y emocional de los niños (Denham et al., 2003; Diamond, 2012). Las relaciones que las maestras forman con los niños y las prioridades y normas que establecen dentro del aula sirven como el contexto primario fuera del hogar de los pequeños para dar sentido al mundo que los rodea y cómo pueden encajar (Hamre y Pianta, 2001; Housman, 2017; McNally y Slutsky, 2018; Williford et al., 2013, 2017).

El acceso a experiencias de afirmación y cuidado en aulas bien gestionadas proporciona el espacio para que los niños continúen desarrollando su sentido de sí mismos y su rol dentro de la comunidad (Diamond y Lee, 2011; Shonkoff y Philips, 2000; Zelazo y Carlson, 2012).

Cuatro principios clave para una gestión eficaz del aula:

  1. Principio 1: Conoce a tus niños
    1. Conoce mejor a sus familias. Entiende mejor las relaciones que los niños tienen con sus padres y cuidadores.
    2. Los niños tienen dinámicas diferentes cuando están solos y en grupo. Observa el comportamiento de los niños cuando están haciendo actividades solos y en grupo. Esto puede ayudarte a desarrollar estrategias para sacar la mejor versión de si mismos a través de sus compañeros.
    3. Conoce los intereses de los niños individuales en tu clase. Esto puede ayudarte a mantenerlos significativamente comprometidos en el aula y crear oportunidades para que muestren responsabilidad y liderazgo.
  2. Principio 2: Sé intencional
    1. Durante las actividades, juega el rol de facilitadora. Saber cuándo necesitas intervenir o retroceder y permitir que los niños hagan las cosas por sí mismos. Permite que los niños cometan errores y sé menos negativa sobre sus errores.
    2. Sé intencional en tu elección de palabras y tono de voz. Siendo jóvenes, los niños pueden sentirse fácilmente abrumados cuando se dan demasiadas instrucciones. Los educadores deben asegurarse de que se den instrucciones específicas a los niños. Siempre usa un lenguaje positivo al conversar con los niños. Evita en la medida de lo posible, el uso de “No”.
  3. Principio 3: Aprovecha los recursos disponibles
    1. Comunícate bien con otros educadores de la etapa evolutiva de 0 a 6 años y trabaja en equipo. Asegúrate de que el enfoque de la escuela hacia la gestión del aula sea coherente buscando un entendimiento común entre el personal docente y estableciendo el mismo conjunto de reglas para los niños.
    2. Establece una relación emocional sólida entre padres y maestros. Ayuda a los padres a entender lo que se está haciendo en la escuela y trata de alinearlo con lo que se hace en casa.
    3. Usa el entorno de aprendizaje como un tercer maestro. Presta atención a cómo diseñas el ambiente del aula para facilitar la gestión del aula. Por ejemplo, equilibra cómo y dónde colocar colores brillantes y carteles coloridos en el aula, ya que demasiados pueden sobreestimular o distraer a los niños.
  4. Principio 4: Desarrolla rutinas y estructuras
    1. Siempre como adulta ofrece el primer ejemplo al establecer rutinas en el aula.
    2. Evita ser severa o intransigente con los niños al establecer rutinas. Sé consciente que los niños entienden mucho más de lo que expresan.
    3. Si es posible, involucra a los niños en la creación de reglas juntos. Esto los empodera y los anima a seguir las reglas que han establecido para sí mismos.
    4. Sé consistente en la entrega de rutinas.

En definitiva, como profesional de la educación infantil, planifica, haz y revisa como círculo virtuoso. Es decir, siempre PLANIFICA tus lecciones previamente y decide el tipo de conversaciones que podrías tener con los niños. Escucha activamente lo que necesitan los niños, HAZ tomando acciones sobre ellos. Y finalmente, REVISA tus acciones y estrategias para comprobar cómo han funcionado en el contexto del aula de Educación Infantil para mantenerlas si funcionan y volver a empezar de nuevo en el caso que haya aspectos a mejorar.

Daniel Piulats Vilá. Facultad de Educación. Profesor asociado de la Universidad de Barcelona. Instituto Miquel Tarradell.

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