Emociones conectadas

Un bebé desde su primer día de vida tiene todos sus sentidos dirigidos hacia la búsqueda de ojos que le presten atención y que estén dirigidos hacia él.

El recién nacido se fijará en el rostro que esté concentrado emocionalmente en él. Si la madre le da la oportunidad de estar con ella desde el principio, el recién nacido será capaz de reconocerla con la vista sólo tres días después del parto. La mutua mirada madre-bebé causa placer y origina la secreción de sustancias que incitan el desarrollo de lóbulos corticolímbicos, que serán indispensables para su vida afectiva. Es una energía que emana del cerebro de la madre, pasando a través de su mirada, para entrar por los ojos del bebé estimulando su cerebro.

Desde los primeros días, “La misteriosa vida emocional del bebé” se nos va descubriendo en el libro Todo un mundo de emociones fruto de más de 30 años de trabajando con niños de sus autoras Elizabeth Fodor y Montserrat Morán.

Desde PADRES03 hemos hablado con ellas para que nos desgranen este libro que si bien, en su primera parte realiza un análisis exhaustivo sobre el vínculo afectivo del niño con los padres, el desarrollo emocional armónico, el origen de las emociones, la comunicación no verbal y el pensamiento corporal, en una segunda parte, más práctica ofrece diferentes juegos para realizar con el bebé desde los dos meses hasta los 3 años.

Saber interpretar y canalizar sus emociones nos puede ayudar a que nuestros hijos se sientan profundamente amados y crezcan con una figura de apego estable que les ayude a adquirir la capacidad de enfrentarse de una forma sólida y positiva a las adversidades de la vida.

¿Realmente es tan determinante todo lo que queda inscrito en el cerebro del bebé en el primer año, en el inconsciente y en la toma de decisiones en la vida adulta?
ELIZABETH- Desde el Berstein Center en Alemania, el neurocientífico Dr. John.D. Haynes nos demuestra con su investigación y apoyado en las nuevas tecnologías que la toma de decisiones tiene que ver previamente con el inconsciente, ya que éste decide entre cinco y diez segundos antes que el consciente. Teniendo en cuenta que durante los dos primeros años del bebé todas sus experiencias emocionales influyen notablemente en el inconsciente, podemos afirmar que, efectivamente, es de una especial relevancia todas aquellas vivencias que nuestros pequeños tienen en estos primeros momentos.

¿Qué podemos hacer para ayudar a los niños a conseguir un desarrollo emocional armónico?
MONTSERRAT- Es necesario que el bebé, en los primeros meses, pueda vivenciar un apego profundo y armónico con sus padres, para adquirir “la confianza básica” según Erikson (1902-1994). Esto ofrecerá al niño un mundo ordenado y previsible que le dará el poder de confiar en el otro y en sí mismo. Los padres pueden ayudar con un comportamiento consecuente, con sentido común y un vínculo afectivo lleno de amor y equilibrio.

“Una presencia estable, amorosa y sosegada es necesaria desde los primeros días de vida” se dice en el libro, refiriéndose al vínculo con la madre. Muchas madres primerizas no  consiguen ser esa presencia sosegada en esos primeros días con el bebé ¿qué pensarán al leer esto?
ELIZABETH- Al nacer un bebé, también nace una madre, y en muchos casos que esta madre se siente desbordada. La nueva situación con el bebé le requiere en todo momento. Y se encuentra con un cuerpo que no siempre ayuda, ya que hay un sinfín de variaciones hormonales, además del cansancio por la dedicación a tiempo completo. Poco a poco esta nueva mamá aprenderá a descifrar el idioma de las demandas del bebé, cuándo llora porque tiene hambre, sueño o dolor.

Priscila Dunstan ha estudiado durante años, y por todo el mundo, los llantos de los bebés sacando conclusiones tan sorprendentes como que todos los bebés del mundo realizan los mismos sonidos en las mismas situaciones, así cuando tienen hambre lloran con la sílaba: “ne, na” , cuando se sienten cansados dicen: “ou,au” y cuando tienen cólicos realizan el sonido: “eh” .

Se habla mucho de la madre pero, ¿Cuál es el papel del padre?
MONTSERRAT- El nacimiento del bebé permite al padre ocupar su lugar, ya no como asistente observador frente a las vivencias del embarazo de su mujer, sino como pilar fundamental para la estructuración psíquica del bebé. Compartir entre la pareja el goce, y también el dolor, en algunos momentos de lo que significa ser padres, será vital para la constitución familiar y el desarrollo del niño. El padre durante los primeros días tendrá la función de sostén y apoyo a la madre.

En el libro explicáis que en los primeros cinco años el niño comienza el reconocimiento de las emociones gracias a la formación de neuronas espejo ¿cómo trabajan estas neuronas?
ELIZABETH- Las neuronas espejo se encargan de percibir tanto los sentimientos propios como los ajenos y las formas complejas de interacción social. Si el niño vive emociones positivas en su infancia, tendrá un mayor número de neuronas espejo y esto facilitará que sea un ser humano empático. En cambio, si las emociones experimentadas son en su mayoría negativas, también tendrá repercusiones negativas en la futura vida emocional del niño. Si el pequeño ha tenido en su entorno modelos estables y emocionalmente armónicos y ha recibido una óptima educación de sus emociones, será generoso, empático y buena persona.
 
Dentro del capítulo dedicado a la comunicación emocional entre padres e hijos se dedica un apartado a la constitución del núcleo familiar, donde se recomienda a las parejas efectuar un corte simbólico con su familia de origen. ¿Hasta qué punto pueden interferir en la nueva familia que se está constituyendo? ¿No puede ser también un apoyo?
MONTSERRAT- Efectivamente, los abuelos pueden tomar el papel de apoyo, compartiendo con sus hijos sus vivencias, y esto se convertirá en un vehículo útil y eficaz, para que los padres primerizos puedan aceptar y asumir sus nuevos roles y también abandonar el papel de hijos, para poder constituirse como padres. El problema está en aquellos abuelos que no quieren renunciar a seguir viendo a sus hijos como hijos y no como personas capaces de ser padres, será tarea tanto de los padres como de los abuelos aprender a posicionarse y no interferir en tareas y lugares que no les corresponde.

Hay un capítulo entero dedicado a la eutonía ¿Qué es y qué ventajas tiene en la relación entre madres e hijos?
ELIZABETH- La eutonía fue creada por Gerda Alexander (1908-1994) como método de trabajo corporal que busca adaptar la tonicidad muscular y corporal en general a las necesidades de cualquier acción. Cuando registramos lo que acontece en el vivir cotidiano de nuestros cuerpos, advertimos que a veces no encontramos las palabras que le pongan nombre a tantos estados como experimentamos. Aun así normalmente encontramos un nombre: estoy angustiado, me siento feliz, ¡qué cansancio! ¡qué alegría! Pero ninguna de estas expresiones es totalizadora de lo que realmente nos sucede. La nueva mamá se encuentra, muchas veces desbordada con la nueva situación y es necesario que por unos
momentos cada día preste atención a sus propias necesidades. Esto se convierte en imprescindible para que pueda desarrollar una sensibilidad especial en la comprensión de lo que su bebé expresa a través del contagio del tono muscular, ya que en estos primeros meses de etapa preverbal tan solo cuenta el lenguaje no verbal que se establece entre la mamá y su pequeño.

Gran parte del libro está dedicada a proponer juegos a los padres según los meses del bebé ¿El juego es la principal vía de comunicación y estimulación que tenemos los padres?
MONTSERRAT- Por supuesto que el juego se convierte en la principal vía de comunicación y aprendizaje ya que “el juego es el trabajo del niño”. La única forma que tiene el niño pequeño de aprender es a través del juego. Los juegos que proponemos en “Todo un mundo de emociones” así como todos los juegos de la colección de libros “Todo un mundo…” están diseñados especialmente para familias modernas actuales, trabajadoras, y sus bebés, para que puedan aprender disfrutando y compartiendo risas y buen humor todos juntos a pesar del poco tiempo que disponen. Dedicar todos los días tan solo 20 minutos a jugar con el pequeño ofrece una óptima calidad de vínculo.

“Es necesario un proyecto educativo para bebés con sus padres para prevenir muchos de los males actuales de nuestros adolescentes y así formar una futura generación de adultos comprensivos, colaboradores y que se sientan satisfechos con ellos mismos”. ¿Qué carencias tuvieron de bebés nuestros adolescentes de ahora?
ELIZABETH- Sin duda todos queremos que nuestros hijos sean felices, tengan éxito y sepan comportarse con cordura en todas las facetas de su vida. Para esto hay que tener en cuenta que solo se puede recoger el fruto del éxito donde se haya sembrado- en cada etapa del pequeño- con amor, dedicación y sabiduría. Cada edad tiene sus normas, sus juegos y una forma determinada de actuar o comunicarse como padres
Nuestros adolescentes han tenido que adaptarse a un nuevo modelo de familia donde la madre ya no está 24 horas en casa dispuesta a atender a sus pequeños. Donde de repente han aparecido nuevas formas de establecer una familia para lo que la sociedad no estaba preparada. Los padres somos los encargados de dar estabilidad emocional y grandes dosis de afecto a nuestros pequeño para lograr un crecimiento interior y un desarrollo emocional armónico que ayudará a que nuestro hijo se convierta en un adulto con sentido común, tolerante, satisfecho de sí mismo, encontrando el camino que le haga feliz. Que tenga la capacidad de poder afrontar con responsabilidad la vida y salir de las dificultades, perfeccionado y no vencido.

Los grupos de juego para madres/padres acompañados de sus bebés ayudan a que los adultos sintonicen con las necesidades que sus pequeños. Según va creciendo el hijo, comprender y cuidar de él y de su entorno, establecer un vínculo afectivo armónico y de esta manera afrontar y evitar la tan temida violencia infantil de nuestros tiempos.

¿Nos incorporamos a la escuela … o nos quedamos en casa? 1ª parte

Con la incorporación de las madres al trabajo después de la baja maternal surge el dilema de donde dejar al niño…….

¿Nos incorporamos a la escuela infantil o nos quedamos en casa? Abordamos el tema desde varios aspectos.

Quedarse en casa con mamá

Por un lado la posibilidad de criar a nuestro hijo en casa, con la cercanía y el amor de una madre (o de un padre) será muy importante y favorecerá de forma positiva el desarrollo del niño, siempre y cuando la/el mamá/papá se preocupe de crear un entorno estable y positivo, con un bajo nivel de estrés y donde el niño participe en actividades estimulantes que le ayuden en su desarrollo.

Pero la realidad es que cada familia conoce su economía y sus posibilidades y pedir una larga excedencia o dejar de trabajar hace que los ingresos disminuyan y que el puesto de trabajo pueda sufrir modificaciones a la baja o desaparecer.

Entonces nos planteamos las posibilidades de llevar a nuestro hijo a una Escuela Infantil, dejarle al cargo de algún familiar o mantenerle en casa con alguna cuidadora o persona del servicio doméstico.

Llevarle a la escuela infantil

Una escuela infantil de calidad siempre contará con profesionales capaces de generar una relación similar a la de los familiares, creando un entorno estable y positivo con un bajo nivel de estrés. Profesionales empáticos, amables y cariñosos que establezcan rápidamente un vínculo afectivo con los niños, estimulando su participación en todas las actividades, respetando en todo momento su propio ritmo y tratando a cada uno como el ser único que es, aunque forme parte de un colectivo escolar infantil.

Una escuela infantil de calidad dispondrá de programas específicos que faciliten el desarrollo intelectual, emocional, motor y social de los niños. Actualmente las escuelas infantiles de élite llevan a cabo programas de estimulación temprana introducidos dentro de las propuestas pedagógicas que han elaborado para cada uno de sus grupos. Estos programas están bien diferenciados unos de otros ya que cada uno tiene que estar diseñado para cubrir las necesidades específicas teniendo en cuenta la edad de los niños a los que van destinados.

Con estos programas de estimulación temprana, además de tener cubiertas las necesidades asistenciales de sus niños y su desarrollo en todos los ámbitos educativos, se potencian las capacidades de cada niño de forma personalizada.

Y por último, reseñar que una escuela infantil de calidad, además de tener en cuenta todos los aspectos anteriormente mencionados, debe desarrollar (en estrecho contacto con la familia) la inteligencia emocional de sus pequeños, consiguiendo mediante el desarrollo de las habilidades sociales, que los niños tengan una actitud positiva en la vida, adquieran una buena autoestima y acepten y toleren las frustraciones que a lo largo de su vida se vayan produciendo, en definitiva, que se vayan desarrollando armónicamente, como individuos felices capaces de acatar y tomar sus propias decisiones.

En el próximo número del mes de octubre, seguiremos con este tema, abordando la opción de que el niño se quede al cargo de algún familiar o al cuidado de personas de servicio doméstico o contratadas como cuidadoras.

Aprender a ser papás

La alimentación es uno de los temas que más preocupa a los padres, y por este motivo, la guía de Nutribén “Aprender a ser papás”pretende conseguir la creación de un entorno adecuado para favorecer la generación de buenos hábitos alimenticios.

Tres son los objetivos principales: que coman de todo, en cantidades suficientes para su desarrollo y que tengan una relación positiva hacia la comida.

En esta guía se tratan de forma amena, clara y directa temas que están a la orden del día en la vida de cualquier familiar, resolviendo dudas sobre los mitos de la alimentación, revelando las claves en alimentación infantil, y explicando cómo actuar en determinadas situaciones especiales.

Más información: www.nutriben.es

Los niños lo dicen: necesitamos motivar de otra forma

Los norteamericanos se han alarmado. Uno de sus pilares educativos, la motivación, se les ha venido abajo en el último estudio realizado.

Los que llevamos algunos años impartiendo conferencias y escribiendo libros sobre el poder de la Motivación con mayúsculas, siempre defendimos que la motivación norteamericana estallaría muy pronto. Y es que la motivación yanqui se centraba en el voluntarismo y el deseo, y se olvidaba de los pasos que llevan al remedio de los problemas y al éxito real.

A nadie motiva ni orienta el “tú puedes” de tantas películas que se nos han ido contagiando, ni el “No te preocupes. Yo estoy aquí y no permitiré que te pase nada”, por ejemplo del padre de la película John Q, cuando habla a su hijo, lleno de dolor. Como si el querer del padre pudiera sanar al hijo. O engañar fuera motivar.

Decir: “tú puedes, verás como lo consigues si te lo propones”, solo logra aumentar la ansiedad, especialmente en un niño, que teme un nuevo fracaso. “Esta vez lo conseguirás”, es anunciarle una oportunidad más de quedar en evidencia.

La motivación de verdad, clave de todo triunfo costoso, no tiene que ver con el aliento, sino con saber que algo se logrará de veras, porque se ha experimentado antes otros logros tras poner el esfuerzo acertado. Es decir, porque se tiene el convencimiento de que se es capaz de elegir los pasos adecuados para conseguir algo y poner el esfuerzo que requiere.

Al publicar recientemente Todos los niños pueden ser Einstein (Ed. Toro Mítico), numerosos periodistas en las muchas entrevistas que ha originado, me confesaban que al leer el libro les sorprendía que la educación y el aprendizaje tuvieran tanto poder, por encima de cualquier coeficiente intelectual genético. Y es que el ser humano desconoce su potencia.

Einstein no era superdotado, sino un chico con todos los síntomas de un fracasado escolar, hasta bien avanzada su adolescencia. Lo que de él hizo un genio fue encontrase en su camino cuatro personas que le ofrecieron la motivación que necesitaba y estimularon el método de su triunfo hasta lo que hoy representa para la ciencia y la humanidad. Hoy todos los niños pueden ser Einstein, si empleamos los adultos a su alrededor, sobre todo padres y profesores, el método eficaz y la motivación adecuada que cada uno necesita.

Una motivación basada en la verdad, en la mesura, en evitar la sobreprotección. Centrada en enseñarle a hacer lo que puede aprender a hacer. Esperar a que lo haga. Confiar en que lo hará bien con práctica. Que lo note porque lo creamos de verdad. Que sepa que nosotros no escribimos por él, sino que le compramos el lápiz y les enseñamos las letras. Que nos sentimos muy orgullosos cuando hace algo difícil, maduro. Y que sabe que igual que puede aprender a salvar los obstáculos de hacerse la cama, poner la mesa, ceder la mejor parte, también logrará cuanto se proponga.

Así como un niño no aprende cuando es inteligente, sino que se hace inteligente al aprender, tampoco pone esfuerzo cuando es capaz, sino que se hace capaz cuando entiende la necesidad y pone el esfuerzo que el logro requiere.

Al cabo todos los niños buscan ser héroes en algo, pero los actuales renuncian a intentarlo demasiado pronto cuando no encuentran alrededor la seguridad de que lo conseguirán y el método para lograrlo.

Ba Ba

Ba Ba es una oda al estupor, a la capacidad de los seres humanos y en particular de los niños, de maravillarse ante pequeñas cosas como las sombras reflejadas en un muro o el sonido de una gota de agua sobre un folio.

Inspirado en las magníficas composiciones del artista Giorgio Brogi, el espectáculo cuenta con sencillez historias relacionadas entre formas, colores, líneas, superficies y materiales.

Más información: Ba Ba

Colección Bayboo

La colección BabyBoo, que han presentado Chicco y Timunmas, está dividida en cinco franjas de edad, desde los seis meses hasta los tres años, poniendo el acento en los aspectos más críticos de cada una de ellas.

A los seis meses, el bebé comienza a conocer la realidad a través de sus sentidos; más adelante el niño aprende a relacionar, por ejemplo, la comida con la trona… Son aprendizajes fundamentales que aparecen en momentos muy concretos de su crecimiento.

Más información: www.babyboo.chicco.com

¿Te gustaría reducir en un 50% el riesgo a desarrollar alergias de tu bebé?

Nuestro sistema inmune nos protege de los microbios, como las bacterias y virus que nos pueden dañar. Cuando el sistema inmune reacciona en exceso frente a una sustancia normalmente inofensiva se produce la alergia. Desde el inicio puedes ayudar a prevenir las alergias de tu bebé.

¿Cuáles son los típicos síntomas alérgicos en los bebés?
En la infancia, el eccema y las alergias alimentarias son las más habituales. En niños con un historial familiar de alergia, el eccema constituye a menudo el comienzo de una evolución hacia otras situaciones relacionadas con la alergia en etapas posteriores de la vida.

¿Todos los bebés pueden sufrir alergias?
Las alergias son normalmente hereditarias, pero hoy en día se sabe que incluso los bebés sin historia familiar de alergia pueden desarrollar una alergia.

Uno de cada 3 recién nacidos tiene un alto riesgo de desarrollar alergias.
¿Cómo se produce esta alergia?
En los niños, las proteínas de la leche de vaca suelen ser el desencadenante del desarrollo de la alergia.

¿Cómo puedo prevenirlas?
La lactancia materna es la forma de prevención más efectiva contra las alergias. Los bebés alimentados con leche materna, son menos propensos a sufrir alergias que aquellos que reciben una fórmula infantil convencional con proteínas de leche de vaca enteras.

¿Y si la lactancia materna no es posible?
Cuando la lactancia materna no es posible también puedes reducir el riesgo de tu bebé a desarrollar alergias. Existen fórmulas donde las proteínas de la leche de vaca se rompen para que causen menos alergias. Se denominan hipoalergénicas.

¿Y en las lactancias mixtas?
También en los casos de lactancia mixta, es decir, cuando el bebé toma lactancia al pecho y biberón, estarían indicadas este tipo de fórmulas, ya que la leche materna es hipoalergénica y estas fórmulas también.

Los expertos en pediatría recomiendan, en ausencia de lactancia materna, el uso exclusivo de una fórmula hipoalergénica con efecto clínico demostrado.

La Organización Mundial de la Salud (OMS)* ha recomendado que se informe a las mujeres gestantes y a las madres de recién nacidos de los beneficios y de la superioridad de la lactancia materna. Las madres deberían ser aconsejadas sobre los aspectos prácticos de la preparación y el mantenimiento de la lactancia materna, así como de la importancia que tiene una correcta alimentación de la madre y de lo difícil que resulta reanudar la lactancia al pecho cuando se ha discontinuado. Antes de utilizar un alimento para lactantes, las madres deberían ser informadas de las consecuencias socioeconómicas de esta decisión y de la importancia que para la salud del niño tiene una adecuada utilización de estos alimentos. Debería evitarse la introducción prematura de suplementos, incluso una alimentación parcial con biberón, debido a la influencia que pudiera tener sobre el desarrollo de la lactancia al pecho.

  • Ver Código Internacional para la comercialización de los sustitutos de la leche materna, adoptado por la Asamblea

Mundial de la Salud en su resolución AMS 34-22, mayo 1981.

Vacunarse frente a la gripe

Los pediatras aconsejan la vacunación a partir de los seis meses de edad en niños pertenecientes a grupos de riesgo. En la pasada campaña sólo se inmunizaron el 30% de los niños susceptibles de recibir la medida preventiva. Los menores con dolencias crónicas, inmunodeprimidos o afectados por patología tumoral figuran en los grupos de riesgo.

El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha hecho públicas sus recomendaciones sobre la vacunación frente al virus de la gripe en la infancia y adolescencia e insiste en dos puntos fundamentalmente: inmunizar a los niños a partir de seis meses, principalmente los que pertenecen a grupos de riesgo (es decir, menores afectados por dolencias respiratorias, cardiovasculares y metabólicas crónicas, inmunodeprimidos, pacientes oncológicos, etc.) y promocionar la vacunación entre los propios profesionales sanitarios, sobretodo entre los que trabajan con población infantil. La campaña de vacunación antigripal se inicia en estos días en todas las Comunidades Autónomas.

Según el doctor David Moreno, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la AEP, “aún hay muchos niños y adolescentes pertenecientes a estos grupos de riesgo que continúan sin recibir dicha vacunación, por lo que es necesario una mayor implicación de los profesionales y de las administraciones sanitarias para transmitir a la población, y de forma especial a los padres de estos menores, las recomendaciones de vacunación frente a la gripe estacional”. De acuerdo con los datos de la anterior campaña, sólo el 30% de los menores españoles susceptibles de ser inmunizados se vacunó contra la gripe estacional,“un porcentaje aún insuficiente para garantizar una completa cobertura”, a juicio del doctor Moreno.

La importancia del médico

En el otro punto donde se insiste es en la vacunación del profesional sanitario ya que está en continuo contacto con personas pertenecientes a los grupos de riesgo y, por tanto, susceptibles de padecer formas complicadas de gripo. La recomendación es más clara cuando se trata de profesionales que trabajan con niños menores de 6 meses. “La vacunación entre los trabajadores sanitarios no sólo representa una actuación profesional de calidad y solidaria, sino que también constituye un ejemplo para toda la sociedad”, argumenta el doctor Moreno. La media anual de vacunación entre el personal sanitario sigue siendo muy baja, en torno al 20% y el 30%, aunque en algunas áreas como Pediatría, Oncohematología y Urgencias, este porcentaje suele ser superior, si bien rara vez supera el 50%.

Las recomendaciones para la presente campaña no varían sustancialmente respecto a las del pasado año, ya que esta temporada se empleará una vacuna frente a la gripe con la misma composición en cuanto a cepas víricas. No obstante, aunque se haya vacunado al niño en la pasada campaña, los pediatras reiteran que la vacunación antigripal anual es especialmente beneficiosa cuando va dirigida a niños y adultos que se incluyen en el grupo de población considerado de riesgo. Pertenecen a este colectivo aquellas personas que, debido a la enfermedad de base que sufren o por el tratamiento que reciben, pueden padecer formas complicadas y más graves de la enfermedad.

Asimismo, el Comité Asesor de Vacunas recomienda la inmunoprofilaxis en los niños sanos mayores de 6 meses que convivan con pacientes de riesgo (afectados por enfermedades crónicas, etcétera), así como a adultos en contacto con niños y adolescentes pertenecientes a grupos de riesgo. “La vacunación antigripal en todos estos pacientes y en sus contactos domiciliarios representa un beneficio evidente y constituye una oferta de salud incuestionable”, según afirma el doctor Moreno.

Dado que los niños son la principal fuente de propagación del virus de la gripe en la comunidad, y que la tasa media de hospitalización en menores de 5 años es de alrededor de 1 por 1.000 niños sano, la AEP considera que los niños mayores de 6 meses sanos, aunque no estén incluidos en los grupos de riesgo anteriormente mencionados, pueden vacunarse también frente a la gripe estacional si sus padres lo solicitan o su pediatra lo considera oportuno.

¿Por qué no tenemos recuerdos de nuestra primera infancia?

Alguna vez nos hemos hecho esta pregunta y al ver a nuestros hijos nos gustaría saber qué experiencias permanecerán en su memoria de adulto. Sin embargo, los psicólogos aseguran que algunos de los recuerdos infantiles más arraigados probablemente nunca sucedieron.

Es poco frecuente que se tengan recuerdos anteriores a los tres años. En psicología a este fenómeno se le llama Amnesia infantil, y la explicación viene dada por que el sistema neurológico no está desarrollado completamente. Se carece del lenguaje y del conocimiento para la interpretación y codificación de la información, además no se domina el sentido de uno mismo, del tiempo y la capacidad para discriminar entre realidad y fantasía.

Importancia del lenguaje

La psicóloga Virginia González, afirma al respecto, que en realidad no se han olvidado las experiencias, sino que “están archivadas y de hecho han ejercido una influencia determinante sobre la vida futura. Sobre ellas se han basado los aprendizajes posteriores, pero estos recuerdos son difíciles de rescatar, sobre todo si son anteriores a la adquisición del lenguaje”. Efectivamente resulta muy complicado recuperar una información que no ha sido codificada, y en el caso de los recuerdos el lenguaje es la clave. La adquisición del lenguaje además implica que las vías nerviosas ya están listas para afrontar dificultades mayores. Utilizamos el lenguaje para expresar nuestros recuerdos, lo cual ayuda a adquirir una memoria a largo plazo.

Etapa de Transición

El final de la etapa de ausencia de recuerdos tempranos da lugar, según afirma Antonio Manzano, profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, a una etapa de transición en la que sólo se recuerdan fragmentos aislados e inconexos de imágenes, comportamientos o emociones sin referencia contextual.

Gracias a la relación lenguaje-pensamiento se comienza a ejercitar la memoria a largo plazo. Porque aunque desde muy pequeños la función de identificación está desarrollada, es decir, la capacidad para reconocer algo, hasta la aparición del lenguaje, el niño no es capaz de reproducir o evocar algo.

Memoria cambiante

Pero los recuerdos varían a lo largo de la vida. Investigadores de la Universidad Memorial de Newfounland de Canadá han realizado un estudio con niños de edades comprendidas entre los cuatro y los trece años. Se realizaron entrevistas donde se les pedía evocar recuerdos de sus tres primeros años de vida. Dos años después fueron preguntados sobre lo mismo, apuntando la edad que tenían en cada uno de los recuerdos. Los padres confirmaban los acontecimientos narrados y las fechas.

Los resultados pusieron de manifiesto que los más pequeños, es decir, los niños entre 4 y 7 años, presentaban recuerdos distintos a los narrados dos años antes. Sin embargo, los que tenían entre 10 y 13 años, describieron lo mismo y con la misma información. Carole Peterson, profesora de Psicología de la Universidad que realizó el estudio, afirmó que estos resultados demuestran que “la memoria de los niños más pequeños tiende a cambiar, ya que los recuerdos de los primeros años de vida se van borrando por los nuevos según se van haciendo mayores. Sin embargo, conforme van creciendo los niños, sus recuerdo se vuelven más consistentes”.

Recuerdos con añadidos

Hay otro factor que debemos tener en cuenta. A lo largo de la vida una vivencia se “enriquece” con sensaciones, percepciones, motivaciones… y al final los recuerdos no son tan reales como creemos. Esto unido a que la capacidad para discriminar entre realidad y fantasía no estaba desarrollada en el momento fruto del recuerdo y a la narración de terceras personas… ‘cualquier parecido con la realidad puede ser pura coincidencia’. Pero no porque se mienta: en la mente adulta ese recuerdo se tiene como algo que realmente ocurrió.

¿Nos incorporamos a la escuela … o nos quedamos en casa? 2ª parte

Continuamos con este artículo, iniciado en el mes anterior, con el fin de que cada familia considere cual es la opción que le resulta más conveniente.

Dejarle en casa con algún familiar

En nuestro sistema social, los familiares más cercanos en los que poder confiar plenamente son “los abuelos”.

Hoy en día contamos con una población de abuelos que han podido jubilarse a edades tempranas y que, aunque ya vayan manifestando ciertas dolencias, cuentan con un estado de salud razonablemente bueno.

Con esta perspectiva, en general optimista, nos encontramos con abuelos que son unos buenísimos cuidadores de sus nietos; cariñosos, atentos y muy dispuestos para cubrir las necesidades que precisas los niños; insustituibles para dar amor a raudales y con los que, podemos estar seguros, nuestros hijos se encontrarán perfectamente.

Pero, en muchas ocasiones, llevar a cabo esta tarea de cuidar y educar a los niños durante una gran cantidad de horas diarias llega a sobrecargar las capacidades físicas y psíquicas de los abuelos que acaban realizando esta labor por su afán de ayuda, realizando grandes esfuerzos para cumplir con la obligación a la que voluntariamente (aunque en alguna ocasión esta voluntad no está ejercida libremente, sino forzada por las circunstancias socio-económicas de los padres) se han sometido y, por supuesto, sin informar a sus hijos, padres del niño, para no dar problemas.

Los abuelos tienen que ser personas merecedoras de amor y respeto que no deben quedar cautivos de la vida de sus hijos. Los abuelos no están para educar a los nietos ya que, posiblemente, los criterios de educación sean distintos como distintas son las generaciones y ellos ya han educado a sus hijos, con su buen criterio pero en otra época y en circunstancias sociales muy diferentes.

Los abuelos tienen un papel irreemplazable a la hora de dar cariño, pasar muy buenos ratos con sus nietos y hacérselo pasar a ellos y, puntualmente, echar una mano en situaciones especiales.

Es fundamental que los padres sean responsables y garanticen una relación equilibrada y saludable entre abuelos-nietos y que los abuelos se ofrezcan para ayudar cuando las circunstancias así lo demanden, atendiendo a sus nietos en momentos concretos como por ejemplo: cuando los niños enferman y no pueden asistir a sus colegios, cuando los padres quieren disfrutar solos de su relación fuera de casa…… De esta manera los abuelos acogerán a sus nietos con mucho placer y los nietos estarán deseando pasar unos días con los abuelos.

Dejarle en casa con una empleada

Lo que supone esta opción es que el niño no sale de casa y, por tanto, no cambia de entorno.

Tiene la atención exclusiva de la persona que lo cuida y, en ocasiones, se evita el contagio de algunas enfermedades infantiles.

Pero debemos tener en cuenta que la persona indicada para esta gran responsabilidad debe ser de total confianza, estar debidamente preparada para este delicado cometido y con experiencia en el cuidado del bebé y la primera infancia; capaz de reaccionar en las situaciones difíciles y de motivar al niño con actividades que potencien su desarrollo de forma que éste no se aburra y no eche en falta la relación con otros niños…. ¡una ardua y difícil tarea!.

Desde nuestra experiencia como profesionales de la educación debemos hace un inciso sobre este tema:

La infancia temprana es aquella que comprende a los niños de 0 a 3 años y es un periodo en el que se sientan las bases de todo el desarrollo posterior del individuo.

Las experiencias que tenga el niño en esta etapa afectarán a las conexiones entre las neuronas del cerebro, por tanto, la estimulación mediante “ciertos juegos” y actividades específicas para cada edad incrementarán sus capacidades lingüísticas, motoras, emocionales e intelectuales consiguiendo desarrollar al máximo su potencial para sus futuros aprendizajes en las diferentes etapas escolares.

En definitiva… ¿nos vamos a la escuela o nos quedamos en casa?

Todas las opciones anteriormente expuestas son respetables y, si están bien encaminadas, el niño se sentirá feliz y su desarrollo, siempre y cuando reciba una adecuada estimulación, será óptimo.

Como es lógico, nuestra opción se decanta por la elección de una escuela infantil de calidad, con un adecuado equipo de profesionales capaces de poner en práctica un buen programa de estimulación temprana y con unos servicios entre los que se incluya el pediatra en el centro que vigile el estado de salud de todos los alumnos y al que poder consultar diariamente cualquier incidencia individual para que la diagnostique y determine las pautas a seguir.

Si esto se consigue y además podemos contar con los abuelos para…..